La Luna expresa las memorias del pasado, lo que traemos a nivel inconsciente, los patrones instintivos y emocionales, nuestra naturaleza sentimental, la historia familiar. La figura de la Madre, y la energía femenina.
A partir del análisis de nuestra Luna natal podremos:
- Distinguir la cualidad energética que le es propia.
- Ver su manifestación en el campo afectivo del nacimiento y la infancia.
- Comprender cómo nos ha marcado esa historia, esas memorias, con las que se configura el mecanismo psicológico.
- Distinguir cuál es nuestra fuente imaginaria de seguridad y afecto.
- Ver cómo se proyecta este imaginario en personas y situaciones, estableciendo así un patrón de destino.
“Trabajar la Luna” quiere decir darnos cuenta de cuál es el tipo de energía, el tipo de vibración, con el que nos identificamos, y que generamos inconscientemente en nuestra vida como modalidad de seguridad.
A partir de allí podremos modificar nuestros vínculos con el exterior, sanando y transformando las relaciones, liberándonos de los viejos condicionantes ocultos en el inconsciente
